jueves, 8 de mayo de 2008

Mi doble moral y yo en Shangai….





Febrero de 2008 Curso: “China: Business and Culture” + Visitas a empresas + Visitas turísticas +++

Moral 1:
Ves la influencia de la dictadura nada más llegar. Tiene gracia que todos los profesores sean del Partido Comunista (si no, digamos que no puedes ser nada…), en cambio, es muy triste que tengan tan lavado el cerebro, todos repiten lo mismo e intentan convencerte de que el gobierno lo hace muy bien y de que las medidas que toman son buenas para todos, pero más triste aún, es que esos que no opinan lo mismo, no se puedan expresar!!! Podría hablaros de ciertas medidas que parecen increíbles en pleno siglo XXI, pero no me quería meter demasiado en temas puramente políticos.
Antes de hablaros de mi experiencia durante las visitas a empresas, os voy a dar otro ejemplo del “funcionamiento” del gobierno. Os lo cuento porque es así como lo he sentido, aunque sé también que no estoy en posesión de la verdad absoluta, nadie lo está… deciros que las empresas extranjeras encuentran muchas dificultades al intentar ubicar sus plantas en China, y si lo llegan a conseguir (siempre con dinero negro por medio pagado a los gobiernos locales, y “casi” obligatoriamente con un socio chino) la mayoría de las veces terminan por copiarles los modelos y expulsándolos del país. Lo cual es injusto, pero por otro lado, ¿hasta que punto es justo ubicar tu fábrica allí?....
Retomando las visitas a empresas…como todo, hay niveles y niveles, y seguramente no se pueda generalizar, pero la impresión que me he llevado ha sido bastante negativa. Voy a poneros en situación… los trabajadores trabajan 12 horas (como mínimo) y viven en la fábrica (para ganar un sueldo miserable) y, para colmo, algunos de ellos son niños…aún se me ponen los pelos de punta al recordarlo (porque si nos enseñaron eso ¿qué más habrá que no nos enseñen?). Y para seguir añadiendo cosas escalofriantes, hay algunos empresarios que están orgullosos de tener “esclavitos”…


Moral 2:
La mayoría de la gente se muere de hambre, no en Shangai, pero sí en China. En los últimos años el país ha evolucionado muchísimo, lo que ha repercutido algo en la clase baja (no hay clase media, son ricos o pobres). Hay más empresas y con ellas más trabajo. Suelen ser trabajadores que vienen del interior a trabajar para sustentar a toda su familia. Con ello, ha mejorado algo su nivel de vida. Y cuantas más horas trabajan, más dinero ganan, por lo que mientras no cambien las circunstancias, están deseosos de trabajar lo más posible. Y repito, mientras no cambien las cosas… ¿hasta que punto sería mejor que trabajasen menos?
Y ya por último, y después de haber criticado el sistema y de haberos contado la repulsa que me han causado ciertas cosas… he sido la primera en volverme loca comprando imitaciones… ¡Qué irónica es la vida! ¿Verdad?...


No se si es esto lo que se esperaba mi amiga cuando me pidió que escribiese sobre China, así que para curarme en salud voy a contaros algo más… Shangai es increíble, una ciudad bonita, moderna y llena de rascacielos, mucha contaminación, la comida china, poca gente habla inglés, muchos lugares a donde ir (templos, mercados, parques, barrios…) y en donde pasar un buen rato (hay discotecas y zonas por las que salir muy chulas) pero no se… creo que cualquier cosa que os pudiese haber contado sobre esto último, lo podríais haber encontrado en una guía…


Sed felices!

2 comentarios:

  1. Bueno lo primero felicitarte por esta nueva entrada, y me alegro mucho el poder leer sobre la doble moral y el mundo "ultraconsumista" en el que vivimos, somos conscientes de las miserias del mundo pero seguimos consumiendo falsificaciones o marcas que conocemos realizan practicas de gran bajeza moral. Ya no somos felices sin consumir, parece ser que dar un paseo no llena sino es para llegar a la ultima tienda de moda. Para terminar repetir que me gusto mucho leer tu última entrada.
    Sigue escribiendo, jejejej.

    Berto

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  2. Welcome Srta. T,

    Muy bueno el post.
    La hipocresia del siglo XXI. Con sus olimpiadas y todo. Poderoso caballero Don Dinero

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